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domingo, 13 de octubre de 2013

Elysium: el sueño de la élite plasmado en hollywood

"Durante muchos años siempre me ha rondado por la cabeza la idea de que nacemos, trabajamos, vivimos y morimos como esclavos. Con el paso del tiempo he podido comprobar que esta idea no se aleja de la realidad. La educación, la sanidad, la política, la información, la historia, o la ciencia entre otros tantos, están manejados por una minoría para mantener el control del pensamiento y el desarrollo de los seres humanos que pueblan el planeta, convirtiéndolos en mano de obra de la creación de la mayor prisión que exista, una prisión donde no existen barrotes ni murallas, y en la cual, los carceleros se pasean por áreas restringidas a los presos protegidos por las leyes que ellos dictan y rodeados de un gran conjunto de guardaespaldas que les protegen."

A veces, la mejor manera de mantener oculto un propósito es mantenerlo a la vista de todo el mundo. Y parece ser que esta medida de control le está sirviendo a la élite que gobierna sobre los gobiernos mientras continúan con sus ideas de dominación del planeta bajo un "nuevo orden mundial". Y que mejor manera de hacerlo que hacer creer a la población que cualquier idea descabellada sólo es una ilusión de la ciencia ficción.

Quisiera analizar la película Elysium, del director Neill Blomkamp. Quizá una película más de ciencia ficción, o quizá un gran proyecto de futuro de la élite para protegerse de toda la gente que a día de hoy ya está despertando. En primer lugar nos encontramos con el argumento de dicha película. En el año 2145 la gente rica y poderosa vive en una estación espacial que genera su propia atmósfera y controlada por un sistema informático conectado a la red neuronal de sus líderes. Mientras tanto el planeta tierra se ha convertido en una prisión para los más pobres, las enfermedades, la contaminación y el crimen hacen mella en la población, la única esperanza que les queda es realizar un viaje no autorizado a la estación espacial Elysium para poder usar alguna cápsula médica y curar sus enfermedades, un viaje que no suele acabar bien.

No quiero hacer spoilers de la película por lo tanto me ceñiré a las pistas o mensajes que ponen a la vista de todo el mundo. Comenzando con el análisis de la estación espacial y de sus habitantes.

Aquí os presento a la estación espacial Elysium, o también conocido como el toroide. En primer lugar nos encontramos con el nombre de la estación, Elysium podría dar lugar a pensar que es el paraíso, el antiguo elíseo de la cultura del imperio romano. Obviamente no se aleja mucho de este significado, pues en esta estación se ha creado un habitat con atmósfera propia, libre de contaminación y de enfermedad, donde todas las viviendas disponen de una cápsula médica que cura todas las enfermedades e incluso es capaz de regenerar el tejido orgánico. Si nos fijamos bien en la forma de esta estación espacial descubrimos que es una estrella de cinco puntas circundada por dos plataformas circulares.

Si nos ceñimos a la simbología que esto supone nos encontramos una sutil coincidencia con el culto a Baphomet que precisamente su simbología coincide a la perfección con la estructura de esta estación espacial. Pero si continuamos ahondando en la simbología vamos a descubrir que ésta no es la única pista que nos dejan, por lo que vamos a continuar analizando todo lo relacionado con esta estación y sus habitantes.


Los habitantes, como he explicado anteriormente, disponen de una cápsula médica en cada vivienda. Ahora observamos una de estas cápsulas médicas para descubrir más simbología. Obviamente parece ser que no existe ningún tipo de enlace con la imagen que vemos y cualquier tipo de simbología, pero, ¿no os resulta familiar?. Desde mi punto de vista hace referencia a las imágenes de los ángeles que grabaron en la piedra de las iglesias los masones. Es como una inscripción de acceso restringido, sólo si perteneces a la gran familia podrás usar la cápsula, ya que dispone de un dispositivo que lee el ADN y comprueba que el usuario es apto para su uso.


Continuamos con los habitantes de Elysium y nos encontramos con un "pez gordo", el director de Armadyne, una empresa que provee de suministro armamentístico al gobierno de Elysium para defenderse de las posibles amenazas o revueltas de los habitantes de la tierra. Podemos observar un dispositivo que le conecta neuronalmente a la estación espacial, así como una marca encima de su mejilla en la cual se puede leer "RICHE", "RICO".

Las personas que viven en Elysium, parecen provenir de una selección genética, más que de su riqueza, como si existiese un linaje superior al que hay que proteger como si de dioses se tratase. Durante una breve secuencia se nos muestra a uno de estos habitantes usando una cápsula médica, no tiene ninguna cicatriz y parece gozar de una buena salud. Sutilmente durante el uso que hace esta persona de la cápsula podemos observar como las pupilas de sus ojos se tornan como las de los gatos y la piel toma una forma escamosa durante lo que parece ser un proceso de regeneración a nivel celular. Podría dar a pensar que es un proceso de recontrucción para ocultar el aspecto real de estos habitantes privilegiados de Elysium.


Una vez analizada la estación espacial y sus habitantes, veremos como se vive en el planeta ahora que toda la gente privilegiada tiene su propio habitat en donde vivir.
Se nos muestra la imagen más desoladora del planeta, un enorme desierto donde la contaminación y el caos es lo que reina. Ningún habitante de Elysium pisa el planeta si no es estrictamente necesario. El crimen está regulado desde la estación espacial mediante robots que cumplen la función de policias y funcionarios. Los habitantes viven bajo un estricto control y sus trabajos (para aquellos que lo tienen) consiste en seguir enriqueciendo a los habitantes de Elysium mediante su labor en las empresas que disponen en el planeta.



Para ser un buen ciudadano debes cumplir la ley, y se te proporcionará toda una gama de medicamentos que te ayuden a ser sumiso con ésta y a respetar la labor de mantener el orden. Cualquier comportamiento ofensivo será motivo de delito, deberás mantener siempre la calma y ser obediente con las normas que se dicten. Cualquier contradicción podrá ser motivo de sanción e incluso podrás ser requerido por las fuerzas del orden.
Todo esto se asemeja mucho a la situación actual, donde se está multando y encausando a todos los ciudadanos que luchan y protestan contra las medidas del neoliberalismo.
















Al igual que ocurre a día de hoy, los ciudadanos de la tierra son tratados y retenidos como delincuentes por los agentes de la ley, que en este caso son máquinas que cumplen las órdenes ciegamente y no tienen ningún tipo de escrúpulo a la hora de ejercer toda la violencia que sea necesaria para reducir a los individuos, sin importar que sean jóvenes o mayores.
La labor del protagonista, delincuente reincidente y vigilado por las autoridades, consiste en trabajar para la industria armamentística Armadyne, contruyendo los mismos robots que defenderán las instalaciones de la estación Elysium y que operarán en la tierra para reprender a los ciudadanos que no cumplan la ley. Podría decirse que está trabajando en construir la propia prisión de la cual no puede salir.

Un hecho destacable en el transcurso de la película sería la humanidad que existe en la tierra y la ausencia total de ésta en la estación espacial. Mientras que en la tierra, aún con el alto índice de delincuencia que existe, la gente es cordial y demuestra un alto grado de humanidad y conciencia, en la estación de Elysium sus habitantes actúan como si no tuviesen ningún tipo de sentimientos ni moral. Se puede comprobar en ciertas escenas la repulsa que sienten hacia los habitantes de la tierra, como si de microbios contagiosos se tratase.

Probablemente algo muy simbólico en el argumento de esta película sería el uso de "agentes en estado latente". Es decir, agentes que viven en la tierra esperando recibir la llamada y cumplir las órdenes provenientes de Elysium. El aspecto más curioso podría ser el nombre del principal agente M. Kruger, como haciendo referencia al proyecto MK-Ultra, un proyecto de control mental basado en la tortura física y psicológica para obtener de los individuos una obediencia total, el individuo quedaría en estado latente hasta que un estímulo programado en su mente le hiciera despertar. Los antecedentes asociados a este agente en cuestión en una de las escenas parecen hacer referencia directa al proyecto MK-Ultra.

Volviendo a la simbología, encontramos varias secuencias que nos muestran las siglas FxM junto con un orbe en la parte superior. Podría darse el caso que hiciese referencia al culto Free Masonry. Obviamente el aspa lo asocio al símbolo masónico y el orbe al sol de la imagen de la derecha. Que cada cual saque sus conclusiones.

En la siguiente imagen podemos ver las estelas que deja una de las armas que usa el protagonista. Un arma bastante destructiva capaz de atravesar las estructuras para poder alcanzar el blanco que se encuentra detrás. Quizá nada relevante en esta secuencia, hasta que cesa el fuego y la siguiente toma enfoca al protagonista portando el arma.


¿Casualidad?, el arma se llama chemrail, en la imagen no se aprecia bien, pero en una de las escenas siguientes se puede leer perfectamente el nombre en el arma. Ahora ya sabeis el por qué he puesto la imagen de las estelas del arma previamente. Sería posible que esta similitud nos estuviese diciendo que la actividad chemtrail, la cual se ha disparado durante los últimos años, no es más que un arma con un oscuro propósito.

Posiblemente me deje más cosas en el tintero, pero en resumidas cuentas todo esto es lo que he podido observar en esta película. Que cada cual saque sus propias conclusiones, pero como he dicho al principio de este artículo, es más facil esconder algo si lo pones a la vista de todo el mundo.

lunes, 28 de enero de 2013

El curso de la sociedad moderna

Cada día que pasa y observo en lo que se está tranformando la sociedad siento recelo hasta de mí mismo. Grandes magnates y empresarios que abogan por la precariedad laboral que roza la esclavitud en un concepto más moderno. Políticos que hacen carrera de la corrupción, de la estafa financiera, del engaño y el autoritarismo. Y ciudadanos que se quejan del color que está adoptando el futuro cuando han sido cómplices de la corrupción, han engañado a los demás y a sí mismos llamando a sus actuaciones "instinto de supervivencia" o "necesidad".

Nadie busca el verdadero origen del problema, en general el mundo se limita a buscar los errores en el resto de individuos y no se paran a observar su propio comportamiento. Se aboga por la solidaridad, por el respeto y la confianza, pero a la hora de la verdad, todos y cada uno acepta un precio distinto por su conformidad o su silencio. Cada vez que se juzgan las acciones de otro se busca únicamente la disconformidad con los errores ajenos que son los que aborrecemos de nosotros mismos, pero que sólamente somos capaces de observar en el resto. La mayoría de ellos son capaces de arrojar la primera piedra para ocultar sus errores y la ausencia de principios dentro de su moralidad. Y poco a poco van entretejiendo una amplia tela de desequilibrio social.

La injusticia se hace cada vez más fuerte, el dolor se hace patente, la pobreza gana terreno y la indiferencia se hace embajadora del reino. Es sobrecogedor observar la clemencia y la compasión que piden aquellos que han seguido el juego de la sociedad. Cuando vivían en la abundancia se mantenían indiferentes a las necesidades del resto de personas, y cuando se ven en la situación de los que antes se mantenían indiferentes comienzan a rogar y a suplicar. Es una paradoja que se repite continuamente y a pasos agigantados. Otros, en cambio, no se ven capaces de vivir sin la abundancia y optan por no seguir viviendo, de hacerse mártires de su propio egoísmo, cuando las cosas pintaban bien.

Afloran las quejas contra la corrupción cuando siempre ha existido un momento en el que hemos participado de ella. Evadiendo capital en impuestos con la escusa de que otros lo hicieron antes que nosotros. La sociedad se enfrasca cada vez más en su participación de procesos fraudulentos pero lucrativos a nivel económico. Basan su existencia en engañar, o al menos intentarlo, a quienes creen ser inferiores a ellos. Se vive con el desasosiego de pensar que existen personas con mayores dificultades, y se hace de ello la metodología de vida. La incoherencia, la ignorancia y la desgana de aprender de la historia se ve en contínuo crecimiento por el conformismo de ser libre en una jaula de estress y cemento.

El concepto de "a vivir que son dos días" gana cada día más adeptos y hace que la sociedad viva en una prisa contínua. La gente toma sus vehículos y comienzan una carrera contra el tiempo para aprovecharlo en su máxima totalidad, se va con prisa a todas partes poniendo en peligro la integridad del resto y la suya propia en la encarnizada carrera de la vida. Cualquier escusa es usada para justificar las acciones más depravables e inmorales, dejando entrever con cada acto que lo único importante es uno mismo.

Los valores morales se edifican en la competitividad a cualquier precio. La falta de respeto a los demás se hace un dogma que hay que seguir si quieres triunfar en la vida. Las mentiras circulan con tanta normalidad que se convierten en la única verdad inamovible. La destrucción adquiere el nombre de progreso y se convierte en una necesidad para la supervivencia de los hombres. La muerte se maquilla de la necesidad de terminar con un terrorismo financiado bajo intereses económicos y de dominación e implantación de un gobierno mundial. Todo paulatinamente con la pretensión de que el mundo acepte las nuevas estipulaciones de convivencia, donde cada individuo actúe de vigilante dentro de su propia prisión.

La manipulación de la información y la verdad se ha convertido poco a poco en el nuevo arma utilizado en el avance de las guerras. La publicidad abusiva en pro de generar necesidades en los individuos a través de los medios convencionales de información es el nuevo método de manipulación de las masas. Se crea la afirmación de que "tiene que ser cierto porque lo dice la televisión". Y mientras unos juegan a ser dioses manejando la información que llega a los ojos de la gente, esa misma gente, manipulada y mermada en su capacidad de pensamiento libre, acepta su obligación de defender los intereses que se les dictan.

Vivimos en una sociedad que se ahonda cada vez más en la locura y a un ritmo desenfrenado. Basando su sistema económico en la esclavitud de una clase social generada en la necesidad de supervivencia. Dejando los recursos naturales en manos de especuladores que actuan con total usura e impunidad ante una justicia que favorece a aquellos que pueden pagar su inocencia. Y mientras nos convertimos en más esclavos y dependientes del sistema, nos negamos a aceptar que el rumbo que estamos tomando es más propio de una involución.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Feminidad divina y escondida

La mujer, la que engendra la vida, la que la transporta y la protege. ¿Qué ha sido de la mujer a lo largo de la historia?. Vejada, maltratada y condenada a satisfacer el ego del hombre, pues bajo la esclavitud del hombre, la mujer es privada de actuar en consecuencia a la razón de su existencia.

Desde tiempos remotos en el amplio pasado, hasta nuestros días, la mujer ha recibido el acoso de la lascivia del hombre, el cual usa como un simple entretenimiento ocasional y de placer momentáneo. Como la procreadora de su estirpe con el único propósito de facilitar su expansión. Condenada a ser mancillada con palabras crueles de imperfección. Cuando realmente es la única y verdadera perfección de la creación, de la vida.

La musa de las mejores creaciones del ser humano, inspiradora de la fe y la creencia, matrona de todas las vidas que llegan a nuestra existencia, portavoz de la conciencia universal sobre justicia. Madre de toda la humanidad cuando su protagonismo es ocultado bajo el orgullo del hombre.

Ningún dios que se precie, mantendría a la mujer como un objeto de recreo, de lujuria. Pues olvidaría con ello el origen de su principio, de su vida y su creación. ¿Qué dios no nace de la divinidad femenina?, quizá el dios generado por la avaricia del hombre sea el que mantenga esa discordia con el legado que le corresponde a la mujer.

Me atrevería a decir que la capacidad de amar de un hombre, sólo es desarrollada cuando recibe el amor de una mujer, pues el amor recibido es lo único que lo complementa y que lo guía para convertirse en un hombre plenamente. El único sustento que necesita el hombre para observar la vida tal y como es en realidad, el poder mirar el mundo a traves de los ojos de su consorte, a través de su expresión y fortaleza de lucha, de seguir adelante, aun sin ser amada.

La historia nos enseña que los grandes logros de la humanidad fueron realizados por hombres, pero no hacen alusión a las grandes mujeres que les inspiraron a realizar esas acciones. Las que duermen en el pensamiento, en la mirada, la expresión o inexpresión de añoro hacia lo que no hubieran conseguido sin el consejo del amor de una mujer.

La mujer, la sustentadora del placer carnal que vuelve locos a los hombres, los enfrenta en encarnizadas batallas donde pretenden demostrar su hombría. Creyendo poder elegir cuando son ellos los que son elegidos, creyendo amar cuando son amados.

Es quizá por eso por lo que la humanidad se pierde en el olvido, porque hemos sido despojados del verdadero sentir de la vida. Porque maltratamos y herimos con nuestros hechos, palabras y actitudes a quien deberíamos proteger y velar por su seguridad, por su confort e integridad. Para seguir sintiendonos amados, y hacernos existir a través de su amor.

Cualquier hombre que sea realmente un hombre, encontrará la certeza de la divinidad femenina como la única guía espiritual coherente. Será consciente de que la semilla de la vida está en el óvulo, y que sin esa semilla, la vida nunca sería vida. Sin esa semilla, encontrada en cientos de civilizaciones que han poblado la tierra. Prohibida su exposición a los ojos de los hombres para mantenerlo ahogado en su superioridad física, en su fuerza bruta, en su ego, su jaula, su prisión.

Es posible que el papel de la mujer sea enseñar a amar a los hombres, y que éstos, cegados por su propia ambición sean incapaces de ver más allá de lo que su propio ego les muestra. Confinando a la mujer en un simple objeto recluido a las labores que él encomiende. Condenandose a si mismos a errar continuamente a lo largo de la historia.

Certeza e incertidumbre de un futuro incierto

Hacia la sumision total bajo el mandato de los mercados. Como en el último tren a Auschwitz nos vamos encontrando encerrados, privados de libertad, de agua y de alimento bajo las miradas lascivas de aquellos que a través de la indiferencia y deshumanización ven los acontecimientos como un mero entretenimiento.

Cualquier persona optimista podría ser el peor de los pesimistas al observar la situación desde la más absoluta objetividad. El camino se hace cada vez más duro para los inteligentes y mucho más llevadero para la recóndita muchedumbre engendrada bajo el individualismo y la competitividad a cualquier coste.

Mientras se priva a la humanidad del arte y la cultura para evitar crear una conciencia colectiva que derribe los pilares sobre los que se ha cimentado la sociedad, bajo el mandato de los más viles y la generación de fortuna a través de la deuda generada en el sistema social económico.

Las personas despiertas, a favor de la justicia y la igualdad, son despojados de los bienes que han adquirido por ser contrarios a la verdadera naturaleza de la globalización. La conversión de las personas en esclavos de la industria que mantienen con su consumo y su trabajo. Mientras son tratados como simples números prescindibles y reemplazables.

Nos adentramos en el final de la cuenta larga del calendario Maya, para unos el fin del mundo, para otros una nueva oportunidad de hacer mejor las cosas. Unos hablan del día del juicio final, mientras otros esperan el despertar de la conciencia. Difícil es saber que puede ocurrir, si no es el caso de que ya esté ocurriendo, quizá un cambio, o tal vez otro disfraz generado para mantenernos en el contínuo letargo de sumisión a los dioses abstractos generados bajo su avaricia.

La crisis orquestada se maquilla de fiesta con la llegada de la navidad. Un ciclo que marca los intereses de consumo por las grandes corporaciones. Un periodo donde se espera el olvido de las dificultades y que se piense únicamente en el festejo. Una sutil manera de manipulación.

Se adornan las calles de iconos, que reflejan equidad en una sociedad totalmente desamparada por la injusticia, desarrollada bajo la mirada atenta de unos observadores que viven con el único propósito de desfavorecer la igualdad y fomentar luchas que generan ganancias a unos pocos. La separación de clases es un factor importante para el control grupal de sociedades diferenciadas.

Cada vez más y más gente se une a las protestas contra el control dictatorial bajo el que ha quedado secuestrada la democracia, sin transición hacia ninguna justicia. Utilizada solamente para mantener el control sobre las masas, engañados bajo un sistema electoral amañado, y condenados a ser gobernados siempre por los mismos intereses. Una mentira no puede triunfar para siempre.

Quizá se ha perdido la posibilidad de soñar, de creer y crear algo mejor para toda la humanidad. Quizá los sueños han quedado recluidos a la literatura o a la cinematografía. O tal vez han caído bajo el control publicitario para generar consumo, afectando a nuestro subconsciente y generando carencias. O puede que sea mi mente la que divaga por un mundo generado por mi imaginación y que esto no sea más que un sueño.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Hacia donde vamos

Hacia dónde vamos con el actual sistema de gobierno, independientemente del país en el que nos encontremos. Pues parece ser que la palabra del pueblo no vale nada, no es escuchada sino reprimida. Da igual que te manifiestes por la verdad, pues la verdad queda resumida a lo que dicen los medios de comunicación, que a su vez están plenamente manipulados por la oligarquía que reprime al pueblo. Los derechos constitucionales han quedado reducidos a un simple escrito que no sirve para nada. Es indiferente que reclames los derechos que en esa carta se redactaron en su momento, pues únicamente tienen acceso a esos derechos aquellos que puedan comprarlos.

Cada día que pasa, salen más y más casos de corrupción política a la luz. La mayoría de ellos indultados por los propios colegas de partido. Otros individuos, pertenecientes a las fuerzas de seguridad del estado, son liberados de todos los cargos cuando han actuado como si de una dictadura se tratase. Estamos ante el destape de la gran mentira de la democracia, la gran mentira de la recesión, la gran mentira de los derechos constitucionales, y la gran mentira de la abolición de la dictadura. Pues la dictadura ha pasado de ser un gobierno totalmente represivo, a ser camuflado bajo el lema de una democracia. Si alguien aún no se ha dado cuenta de ese detalle, debe de ser por falta de cultura, o bien porque sale beneficiado encubriendo la verdad.

Paraísos fiscales llenos de dinero robado mientras las familias son desterradas de los derechos que se supone tenían. Paraísos fiscales llenos de dinero público, de corrupción, explotación, esclavitud, utilizado para lavar la imagen de muchas de las grandes empresas que han amasado esa fortuna a costa de manipular los gobiernos para poder actuar impunemente. Miles de millones de dinero evadido de impuestos, en su mayoría evadido por las grandes fortunas que nunca ven su ego saciado y quieren seguir ensanchando sus arcas.

Estamos llegando a un término donde la cara del fascismo está dejandose ver en los militantes de los partidos políticos, independientemente que sean de izquierdas, de derechas o de centro. Están ahí, queriendo llegar al poder para hacer lo mismo que todos sus colegas políticos. Robar con impunidad de los impuestos pagados por los trabajadores, fundar cientos de empresas monopolistas para evadir impuestos, y vivir con todo tipo de lujos a costa de manipular los medios de comunicación, la ley, la educación, la sanidad y los cuerpos de seguridad.

Es curioso ver como muchas personas, que no han sido salpicadas aún por estas injusticias no asumen su esclavitud con un sistema que les hace consumir productos que no necesitan. Que son adoctrinados desde que son pequeños para seguir el juego de ese sistema. Y que cuando quieren ver el conjunto entero de la situación, ya se encuentran en la calle, sin amparo y sin derechos. Es entonces cuando acuden a los sentimientos de los demás para provocar pena y ser ayudados, cuando ellos mismos han negado su ayuda porque no se imaginaban verse en esa situación. Otros son tan dependientes del sistema, que una vez desadaptados y excluídos se ven incapaces de seguir viviendo.

Resulta que todos atribuimos la culpa de lo que pasa en la responsabilidad de otros, cuando realmente todos y cada uno de nosotros somos culpables de permitir que manipulen nuestras mentes convirtiendonos en muertos andantes consumistas. Mientras podemos consumir y paradógicamente vivir consumiendo, no nos vemos afectados por las desgracias del resto, da igual que sea nuestro vecino, nuestro amigo, o un desconocido.

No está en la mano de un solo individuo hacer algo, no se necesita un lider que dirija las masas. Es cuestión de buscar en las necesidades de todos y buscar el factor común por el que estamos unidos. No hay que esperar a que otros se muevan, hay que empezar a moverse por uno mismo. Igual que es necesario salir de casa para buscar comida, es necesario salir de casa para organizarse contra un sistema que ahoga a los que menos tienen, y favorece a los que están igualmente corrompidos por la ambición y el ego. Pero una cosa es indiscutible, si nos centramos enérgicamente en satisfacer nuestras propias necesidades, la corrupción tendrá ventaja, y puede que gane la batalla.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Presion social y desobediencia civil

Después de la jornada de huelga del 14 de Noviembre, se hacen públicas noticias sobre más recortes, pero esta vez en derechos. Alberto Ruiz Gallardón ha hecho públicas las tasas sobre la justicia, dejando patente que tan sólo unos pocos van a poder ejercer el derecho que debería corresponder a todos los ciudadanos. Está claro que el propósito de esto no es más que poder ajusticiar impunemente a todo aquel que se oponga a las medidas que está tomando el gobierno, criminalizar la protesta, y ¿por qué no?, eliminar cualquier derecho a manifestarse contra la corrupción política y financiera.

Es en este preciso instante cuando la población que aún está manipulada por el sistema capitalista debería despertar. Pero es algo difícil de conseguir si no están dispuestos a abrir los ojos. Abrir la mente para comprobar que serán los siguientes en ser oprimidos por el sistema. Pues cuando las clases más bajas de la sociedad lo hayan perdido todo, el sistema capitalista buscará los medios para poder ahogar en la miseria a los siguientes en la escala de clases. Al fin y al cabo estamos marcados como ganado en esta sociedad, y para el sistema no somos más que un número identificado con un documento. Un número con el que poder especular, o un individuo al que poder manipular con la información selectiva y manipulada que publicitan en sus medios de información.

Pero es cuestión de pensar en el sistema como un gran programa informático, y como tal, puede ser hackeado si se llega a colapsar. Precisamente para poder llegar a ese término, es necesario que la población despierta pierda el miedo y que la población que aún está en ese estado de letargo despierte de una vez.

La desobediencia civil es un deber para todo ciudadano que vea preciso un cambio en esta sociedad. Es un deber humano reivindicar justicia social para todo el mundo. Aferrarse al individualismo es tan solo otra forma de esclavitud que te aferra al sistema corrupto. Es necesario mirar dentro de uno mismo para luchar contra el ego que se nos ha impuesto con el sistema educativo. Un sistema que fomenta el individualismo, la competividad y la separación de clases. Es cuando uno se da cuenta de que está siendo adoctrinado cuando se abren los ojos y se contempla el sistema desde un ámbito que está lejos de la manipulación del propio ego.

La presión social es la siguiente herramienta para prevenir las injusticias sociales, marcadas por el sistema de gobierno y las élites financieras. Se ha generado una deuda privada que quieren pagar con dinero público. Siendo ilegítima no es justo que paguen los que no se han beneficiado de ese capital. Sino más bien es cuestión de luchar contra ese fraude generado por la manipulación de los grandes bancos sobre el gobierno.

Lo más necesario para que esta lucha sea un éxito, es fomentar la unión del pueblo en pro de rescatar la democracia de las manos de los mercados, que, en vez de buscar el beneficio para la sociedad, se limitan a especular para generar riquezas desproporcionadas arruinando a las familias que cada día trabajan en condiciones más precarias.

Las cargas indiscriminadas, junto con el uso de las fuerzas del orden para reprimir la protesta social, son propios de una dictadura. Se está pretendiendo criminalizar la protesta al tiempo que se manipula la información en los medios de comunicación tradicionales. Este método es muy parecido al que utilizaba Adolf Hitler publicitando únicamente la información que quería que llegase a la nación. Por ello no es descabellado pensar que la democracia ha sido secuestrada por la dictadura desregulada de los mercados, y que los gobiernos, independientemente del color que sean, son los súbditos de esos mercados al servicio del capital.

La principal cuestión que hay que afrontar no está en las acciones de los demás individuos. Es necesaria la autoobservación para buscar los dogmas que nos hacen esclavos del sistema para así luchar con ellos y conseguir pensar libremente. El individualismo produce la separación de clases, de ideologías, religiones y banderas. Es preciso luchar contra la individualidad y formar un pensamiento colectivo, pues la unión es la que forja la fuerza contra un sistema que nos separa cada vez más.

martes, 30 de octubre de 2012

La privatizacion de la vida

Dicen que el ser humano ha evolucionado durante los últimos siglos. Quisiera discrepar ante esa afirmación. Pues últimamente algo no va bien en este mundo. Estamos ante una situación de riesgo en lo que se refiere a poder vivir en esta sociedad. Nos adoctrinan desde pequeños para que tengamos miedo al castigo que conlleva salirse de la linde de la sociedad, a romper las normas, a pensar diferente, o incluso a contradecir unas leyes que tan solo afectan a los que no tienen recursos para pagar su inocencia. Vivimos en un mundo donde únicamente se vive para alimentar el ego propio y despreocuparse del resto de la sociedad, aunque vaya en declive y cada vez el futuro se tiña más negro. Se alimenta el individualismo y la ambición de estar en una escala de la sociedad más alta que el resto de individuos. Nuestras mentes son manejadas por una publicidad altamente tóxica y manipuladora, que utiliza las emociones para generar dependencias en los productos generados por las grandes multinacionales. Sufrimos cambios horarios y estamos regidos por un calendario que altera los ciclos naturales de los individuos, dejando nuestra naturaleza en un simple estado artificial. Los alimentos que nos llegan carecen de valor nutricional y somos engordados artificialmente con desechos biológicos, llevando a nuestros organismos a alteraciones genéticas o incluso a ser afectados por diversas enfermedades. Nos hacen pagar siempre las consecuencias de la ineptitud y la incompetencia de las élites financieras que gobiernan los países al margen de los gobiernos que se venden a cambio de su bienestar. Se exprime a los que menos tienen para que sean esclavos del sistema si no quieren que se les expropie de todo lo que poseen, mientras otros piensan que su posición social nunca se verá afectada de tal forma que desciendan en esa escala social previamente estipulada con el objetivo de separar a los individuos. El sistema educativo no ha experimentado grandes cambios en el último siglo, y las aulas se han convertido en claustros de impartición del dogma individualista, cuya valoración de conocimientos se basa en la repetición de lo impartido por los profesores. La creatividad e imaginación de los niños se ve amartillada por la imposición de normas de conducta convirtiendo a éstos en meros sumisos del sistema. Es cuestión de salir a la calle para comprobar que la sociedad se ha convertido en un ejército de humanoides que alimentan su felicidad con patrones de conducta ya establecidos. Un gran rebaño de sumisos que defienden inconscientemente un sistema que les exprime hasta el más pequeño atisbo de libertad. Y todo por que desde la juventud se han ido adoctrinando para seguir el curso del desarrollo como personas individualistas pero dependientes de que otros tomen las decisiones del rumbo que deben tomar. Mientras que sigan creyendo que poseen libertad absoluta seguirán alimentando el sistema que les está exprimiendo, incluso pagarán por los recursos que la propia tierra genera para su beneficio. Estamos ante la privatización de la propia vida donde el único dios que existe se imprime en papel moneda y es el único recurso que se pone a su disposición si quiere vivir en sociedad. No obstante para alcanzar a ese dios tiene que prescindir de su conciencia, trabajar como un esclavo y no salirse de la linde para no perder los privilegios que se le conceden. De vez en cuando se le brindará la oportunidad de cometer pequeñas faltas que le hagan pensar que es libre. Pero será reprendido, juzgado, incluso privado de libertad si se rebela contra el sistema que el mismo mantiene con su esclavitud. El poder vivir es ahora todo un privilegio, pero para poder vivir tienes que luchar por conseguir a ese dios que lo puede todo, que puede comprar personas y favores, o que puede comprar tu impunidad para violar las leyes. Quizá pueda ser muy demagógico con todas estas afirmaciones, quizá porque hace tiempo que desperté y pude comprobar con mis propios ojos la matriz de donde nos fabrican en serie, y donde somos manipulados desde nuestro incosciente para que actuemos conforme a los patrones establecidos para la sociedad. Tan sólo es cuestión de buscar donde tanto miedo nos infunde, pues dentro de nosotros mismos podemos hallar respuestas a aquellas incógnitas que nos separan de la dualidad universal.